
Hay una tensión permanente que te arranca de este momento y te transporta a un pasado que solo habita en tu imaginación.
Pero créeme: mientras haya tensión estás a salvo, porque significa que las fuerzas que te impulsan están vivas en ti.
Hazte amigo de lo incierto
habita la frontera
el surco que separa caminar de desaparecer
la realidad del olvido.
Y siente como pugnan por tus huesos
la embriaguez y la memoria,
la esperanza y la certeza.
Ahora es el día en el que entregas tu amor al instante que transcurre.
Y ya no eres el guardián ni hay espera:
eres el hombre libre herido por la luz
que sale de la noche a mi encuentro.