Ciclos

Exordio

Cada día es un nuevo comienzo. Hablamos de días mejores y peores, pero yo prefiero nombrarlos como fáciles y difíciles, porque me parece que todos los días son necesarios y porque lo fácil/difícil me invita a ser pro-activo, mientras que lo mejor/peor me coloca en la posición de víctima de las circunstancias. Y creo que siempre es posible transformar las circunstancias.

Tenemos días fáciles donde todo parece encajar y las soluciones llegan como por arte de magia, incluso para los problemas atascados durante mucho tiempo. Y los tenemos difíciles, en los que levantarse es más un acto de fe que otra cosa. Y precisamente ese acto de fe, esa predisposición a la acción a pesar de la dificultad, es lo que determina que los días, todos los días, sean buenos, independientemente de su dificultad.

Esta serie en forma de poema que os presento podría tener más proposiciones, de hecho, ha habido personas que se han animado a participar de forma espontánea y me han hecho llegar las suyas. Las añado al final dentro del apartado “Bonus track”.

Con todo, no pretendo ser exhaustivo con esta enumeración, solo recrear el ciclo de la experiencia desde diferentes posiciones existenciales marcadas por una separación, el duelo y sus diferentes etapas y emociones y la de nuevo la apertura a la vida.

Por la naturaleza cíclica de le historia que se cuenta, estos versos pueden leerse en el orden que se prefiera. Yo los he ido escribiendo siguiendo el criterio de mis propios movimientos internos y sentimientos.

Al publicarlos me guían dos deseos. El primero, es contribuir a la normalización y despatologización de  los sentimientos depresivos como la tristeza, la falta de sentido o la extrañeza, para que puedan ser vividos como acontecimientos naturales que forman parte del proceso de duelo. Y el segundo, es una aspiración orientada a transformar la experiencia a través de un relato legítimo que nos devuelva la confianza en nuestras capacidades para transitar por los momentos difíciles de la vida.


Ciclos

Hay días que uno se siente tan formidable que va cosiendo los rotos que ve en la gente con la que se encuentra.

Hay días que uno se siente tan optimista que ya no son solo temas de costura los que atiende, también de ingeniería.

Hay días que uno se siente tan poderoso que no es suficiente con construirle puentes a la gente, sino que además los adorna con farolas y coloca algunos músicos en sitios estratégicos de la pasarela, para alegrarles la vida.

Hay días que uno se siente tan invencible que se olvida que también se es pequeño y se tienen necesidades.

Hay días que a uno le cuesta encontrar diferencias con ayer, porque aparentemente nada cambia. Aun así, sigue esforzándose.

Hay días que uno se mira en el espejo y no acaba de reconocer a ese que está delante de él, por más que la cara le resulte familiar.

Hay días que uno no tiene apetito. Aun así, se adentra en el laberinto siguiendo la promesa de que en algún lugar encontrará el maná soñado.

Hay días que uno mira hacia el cielo y ve el mismo tono gris que cuando mira hacia el suelo.

Hay noches que uno da vueltas y más vueltas en la cama y continúa dando vueltas y más vueltas cuando se levanta.

Hay días que el balance de la existencia empieza a anotarse en tinta roja.

Hay días que a uno le toca decir adiós sin saber muy bien de qué o de quién se está despidiendo.

Hay días que, estando ya lejos, uno se da cuenta que se llevó la culpa y la decepción dentro del saco que carga en la espalda.

Hay días que uno encuentra una ventana y, mirando a través de ella, deja que se vayan con el amado aquellas cosas que se olvidó tras la partida.

Hay días que uno se siente ligero y ve el cauce y el caudal y el viento ciñendo las velas que le llevará de regreso a Ítaca.


Bonus Track

Manuela H. Hay días que encontramos almas en las que nos vemos reflejados y eso nos produce el consuelo de sentir que no estamos solos.

Charo P.
 Hay noches en que las tinieblas y la oscuridad se transforman en descanso y sosiego.

Manuela M. Hay días que, cuando alguien como tú escribe un poema, describe toda una vida.

Mara G. Hay días que amaneciendo, se da la magia de ir encontrando sin buscarlo, al aliad@ que plasmando sus sentires, toca sin pretenderlo los tuyos. Gracias!!!

Araceli D. Hay días así!!! Dan contraste y orden a los otros días hiperestimulantes (respuesta a “Hay días que uno mira hacia el cielo y ve el mismo tono gris que cuando mira hacia el suelo”).


Xema E.
 Hay momentos de inspiración aprovechados.

Conoce nuestros Articulos Blog