Sueño y crecimiento

El sueño te pertenece. Todo lo que hay en él es tuyo, es tu creación. Sus imágenes te abren las puertas hacia el crecimiento que necesitas. Solo tienes que sentirlas para que tu sabiduría interna se despliegue y toque todo lo que haces.

El espacio de posibilidades de ser es inmenso frente a ese otro espacio que ocupa lo que eres. Eso que crees que eres es solo un pedazo de todo lo que eres en realidad. Lo puedes ver cuando te dejas guiar por las sensaciones de apertura que sientes en el cuerpo. Tu cuerpo te señala la dirección del crecimiento, sabes lo que tienes que hacer en cada momento. La única decisión necesaria es permitir que el cuerpo te guíe.

Hay sueños que aterran. Sin embargo, cuando te conectas con esa parte de ti representada por el oso del que huyes o el tigre que te persigue, es probable que conectes con un movimiento interno.

Hazlo ahora. Siente en tu cuerpo al oso que hay en ti. Deja que la sensación ligada a esa imagen te toque. Espera. Respira. Date un minuto para sentirlo…

Siente cómo tu respiración se hace más profunda y vivificante. Ahora, quizás percibas una energía que se abre paso en tu interior, una sensación de apertura que desbloquea algo que estuvo por mucho tiempo cerrado. No has de hacer nada, solo deja que el movimiento que surja se abra camino.

Es probable que percibas que aquello de lo que huías en tu sueño no era otra cosa que energía bloqueada que se estaba volviendo en tu contra. Pregúntate: ¿Qué de eso que representa el oso pudiera ser útil para mí?

Y tal vez sientas que esa energía estancada durante tanto tiempo se mueve nuevamente por tu cuerpo. Esa energía está ahora disponible para tu crecimiento.

La dirección que haya de tomar tu vida no depende tanto de las decisiones que tomes como de eso que sientes dentro de ti como certeza. Ahí tienes tu energía, siéntela. Esa es la dirección.

Sigue así, y pasado unos minutos, es probable que comiences a vislumbrar el paso que has de dar, aquello que está atascado en tu vida y te roba la energía. Pregúntate ahora, ¿qué puedo hacer?

Tienes la dirección, la sientes en tu cuerpo como energía que se orienta a la vida y sabes cuál es el paso que tienes que dar. Y, además, tienes el sueño para conectar tu cuerpo a la energía vital siempre que lo necesites.

La imágenes del sueño liberan una energía expansiva y viva que apunta hacia adelante, hacia lo vivo. Es así como el sueño deja de ser una entidad abstracta e indescifrable para hacerse experiencia.